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11:58h. Jueves, 20 de Septiembre de 2018

@mimamutimedios

“Lunas Cautivas”, un documental tan lejos de “EL Marginal” y tan cerca

De Marcia Paradiso. Documental.

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Hoy en día son varias las series que nos adentran en el mundo carcelario y allí las cosas tiene un hilo conductor, la violencia y cierta degradación del lenguaje, de la moral, casi un mundo hecho para la destrucción de todo vestigio de humanidad, en aquellos que con justicia o no terminan allí  .Pensar en las cárceles Argentina como un sistema de readaptación social es una quimera irrealizable y tan cruel como ,el propio contexto social lo permite .No pedimos más que castigos ,y no aceptamos que una parte de nosotros esta allí, en silencio ,viendo como día tras día ,se degradan y multiplican, alimentando nuestros miedos a tenerlos otra vez en las calles ,sin ni por un minuto imaginar la posibilidad de algún tipo de readaptación para aquellos que todavía estén con la fuerza para intentarlo 
La directora de cine Marcia Paradiso, filmó un documental titulado:”Lunas cautivas”. Allí se ve un grupo de internas de la unidad carcelaria para mujeres de Ezeiza, realizando un taller de poesía.
El documental tuvo varios premios y rescata una atmósfera que desde un lenguaje tumbero a una prosa poética, desliza a estas mujeres a un lugar de redención. El arte otra vez rescatando, lo que queda de humanidad en aquellos que creen haberlo perdido
Hablamos Con Marcia y nos relató, como llego hasta allí y como volvió con la película terminada

Como se gesto la idea de filmar y documentar un taller de poesía en una cárcel?

Empezó con la lectura de un texto ,un ensayo que se llamaba “La palabra amenazada” ,de una poeta .En él, se refería a la devaluación que esta viene presentando en los medios de comunicación, lo hacía desde una cuestión estética e ideológica .Yo soy Licenciada en Comunicación y lo estaba leyendo para un trabajo de la facultad, mientras lo hacía ,vi un artículo sobre un taller de poesía en una cárcel de Rosario, entonces pensé: como puede ser que el espacio privilegiado que debería ser el de los medios, con gente formada en el uso de la palabra, este tan degradado y paralelamente un espacio ,en apariencia marginal de todo el sistema educativo y, devaluado ,tenga un taller de poesía .Me conecté con la poeta que lo daba y ella me derivó al que se estaba haciendo en la unidad carcelaria de mujeres de Ezeiza.

 Inmediatamente sentiste que allí estaba un pedazo de realidad que había que documentar?

Si, pasado el tiempo comencé el trabajo de investigación que consistía básicamente en ir a la cárcel, conocer el taller, y entonces vi un territorio fértil para indagar desde mi mirada profesional. Me resulto más facilitador el hecho que sea una cárcel de mujeres, aunque pienso que la sensibilidad es la misma para todos los generos, pero a los márgenes de mantener una convivencia prolongada para la observación del todo el ámbito y sus protagonistas, me pareció más favorable. Tenía que poder entender que les pasaba, como las modificaba en todos los aspectos, además del específico de la escritura y lectura de textos

Imagino a un taller de poesía en un ligar de encierro como algo muy terapéutico, como una forma de pasar del otro lada de la reja.

Si, era eso, cuando empecé a ir era enero del 2011, un calor insoportable para mi, las profesoras y las chicas del taller, había que tener ganas de estar allí. Se pasaba por una serie de inspecciones y puertas burocracias que demoraban el ingreso. En el último reducto, al final, en la frontera con el campo, estaba la biblioteca y allí el taller. Las chicas entraban charlando entre ellas pero no demasiado ya que no todas compartían pabellones, no eran lo que se dice un grupo de amigas, se conocían solo algunas. El primer día me presentaron como una docente que quería filmarlas para un documental  y luego de esto comenzó el taller propiamente dicho: Era una maravilla de seriedad ,de trabajo ,sacaron sus cuadernos, leyeron lo que habían escrito en función al autor que habían leído la clase anterior, hicieron observaciones de índole estilistico.las lecturas las sacaban de libros que el fin de semana habían retirado de la biblioteca para preparar dicha tarea .Allí comencé a mirarlas y pensar :Estoy dentro de una Cárcel?

Podías sentir que era un ámbito que te era familiar, un ámbito educativo?

Sí ,yo he trabajado en varios espacios  dedicados a lo  cultural y educativo y no obtenía ese compromiso y entusiasmo ,era un silencio, una dedicación ,estaban sumamente comprometidas, respetando ese tiempo que les daba la literatura y que ellas mismas se permitian.asi fueron todas las clases .El nivel de análisis y escritura iba mas allá de las probabilidades de cada una .Había chicas con solo el primario y otras con el secundario ,algunas mas adultas habían leído y otras no lo habían hecho antes del taller.
Entraban con un lenguaje tumbero y a los 10 minutos estaban hablando con ese otro lenguaje poético, con una profundidad de lectura que se basaba en escribir, escribir y escribir. Pasaban los meses y pensé: Esto es magnífico y no lo estoy filmando, Pero entonces me di cuenta que eso que pasaba no era solo producto de un taller, eran ellas, estaba dentro de ellas y se iba a repetir en otras situaciones con otros temas, lecturas o autores. Había algo que tenía su base en ese compromiso que habían asumido allí, con los profesores y sobre todo con la posibilidad que la poesía les estaba dando de transformarse. No solo en ese momento carcelario sino reencontrarse con su interior, en una atmósfera que se iba a repetir a la hora de comenzar a filmar .Y así fue como ocurrió, los rodajes fueron salteados, a veces una vez por mes, ya que las autoridades nos escamoteaban los permisos

Porque, como lo justificaban?

Ellos afirmaban que la filmación generaba una estigmatización de los protagonistas, cuando en verdad les dije una y otra vez que era todo lo contrario. Ellas estaban orgullosas de lo que hacían .Había un grupo verdaderamente muy compenetrados y tenía una continuidad inquebrantable. Algunas chicas iban y venían, segun sus causas penales o situaciones familiares.

Que viste de su lenguaje, era diferente según la situación en que se encontraban?

Muchas veces era así ,hoy hay una utilización del lenguaje Tumbero que no es ingenuo ,fuera de la cárcel conforma un estereotipo ,casi una categoría ,a eso suma una violencia extrema que le ponen los programas de televisión. Obviamente que él habla tiene su pertenencia, tiene su motivo y justificación, tienen que ser parte de ese lenguaje, y eso es lo que termina alejándolas de la sociedad, se transforma en una frontera .Reconozcamos que es un código que marca pertenencia y respeto a la convivencia, es un sistema de defensa, sino no perteneces y eso allí es peligroso.
Yo sentí que a través de la palabra pudieron realizar una búsqueda interior, sobre ellas, su familia, también fue una palabra que potenció la capacidad de escuchar, de leer, escribir, releer lo que uno mismo ha escrito, o sea tu vida en un papel .Yo disfrutaba estar allí, eso que veía, era una experiencia valiosa para mí y para ellas y el documental vino a contar eso, y creo que lo logré.