Buscar
04:07h. Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Leatherface: el orígen del mal no es lo que esperábamos

El jueves 30 de agosto llega a salas argentinas “Leatherface”, la octava película relacionada al mundo de “La masacre de Texas”.

Luego de la decepcionante y absurda “Masacre en Texas: herencia maldita” (también conocida como “La masacre de Texas 3D”, del 2013) y de tanto esperar por fin tenemos “Leatherface”, una nueva precuela que narra el origen del asesino de la motosierra. Lamentablemente no es mucho mejor que su fallida antecesora.

Había demasiadas esperanzas puestas en las manos de los directores: Alexandre Bustillo y Julien Maury. Responsables de “Al interior” (2007), uno de los filmes mas destacados del sub- género de terror llamado Nuevo Extremismo Francés, el cual se caracteriza por (como su nombre lo indica) su extrema violencia. Allí plasmaron una de las villanas mas viles, sangrientas y memorables de los años 2000, por ende, se esperaba que hicieran un gran trabajo con una de las figuras más grotescas y conocidas del mundo del horror.

El problema más grande que tiene “Leatherface” y el cual la afecta hasta la raíz es que los directores y el guionista, Seth M. Sherwood, no captaron la esencia del clásico de Tobe Hooper y Kim Henkel. Para empezar, no está filmada en Texas y ni siquiera en los Estados Unidos, sino en Bulgaria. Una locación que no se asemeja en lo más mínimo con las desiertas rutas estadounidenses en dónde cualquier cosa puede pasar, no nos deja sentir el agobio del sol que raja la tierra en un verano texano, ni permite que el olor a podredumbre que llena todos los rincones de moscas atraviese la pantalla.  En su afán por hacer algo distinto Bustillo y Maury se alejan demasiado de la fuente original para crear una historia que, según ellos, recuerde a “Badlands” (1973) de Terrence Malick mezclada con “Las vírgenes suicidas” (1999) de Sofía Coppola.

 Hasta me atrevo a decir que el guionista no comprende a los personajes ¿por qué el origen de este monstruo se gestaría en un lugar que no sea la granja Sawyer? Leatherface y su familia son una unidad, no existe uno sin el otro ¿Por qué pasar la mayor parte de la película desarrollando personajes que suman absolutamente nada y son totalmente ajenos al mundo que los fans conocen tan bien? Se introduce una figura matriarcal nueva muy fuerte la cual pudo haber sido tranquilamente la razón por la cual Leatherface es quien es ¿quién más que una madre para moldear la personalidad de un hijo? Pero no, se desperdicia.

Este filme está lleno de oportunidades perdidas, decisiones sin pies ni cabeza y un plot- twist metido con fórceps que la hacen una experiencia increíblemente frustrante. Y es especialmente angustiante sabiendo que la existencia de este proyecto data del 2014. Cuatro años de espera para obtener este resultado con gusto amargo.

Autor: Malena Tonelli