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20:27h. Domingo, 21 de Octubre de 2018

@mimamultimedios

Hotel Transivania 3: la entrega mas floja de la saga

El 12 de Julio se estrenó en salas argentinas, justo a tiempo para las vacaciones de invierno, “Hotel Transilvania 3: Unas vacaciones monstruosas”.

En esta parte la familia de monstruos (y humanos) de la cual nos encariñamos tanto se embarca en un crucero de lujo, para que Drácula pueda descansar y dar vacaciones a todos los demás en el hotel. Pero la misteriosa capitana del barco, Ericka, tiene otros planes que pondrán en peligro a todos los tripulantes.

 Esta entrega, al igual que las dos anteriores, fue dirigida por Genndy Tartakovsky, un gigante dentro del mundo de la animación. Para que se den una idea, entre sus trabajos más destacados se encuentra haber dirigido 22 capítulos pertenecientes a la época dorada de “Las Chicas Superpoderosas”, 49 de 79 episodios de “El Laboratiorio de Dexter” (incluida su película y dos cortos), Star Wars: Las guerras de los clones” en su totalidad y todos los capítulos de “Samurái Jack”.

 Nos queda claro que este hombre no es ningún extraño al público infantil y los tiempos que requieren los dibujos animados. El caballito de batalla de las dos primeras películas era (justamente) el ritmo acelerado de, no solo la acción y el humor, sino también de los movimientos de los personajes. Cada uno tenía una forma de gesticular y desplazarse particular que los diferenciaba. Esto, sumado a los movimientos de cámara y el brillante uso de los escenarios y fondos, generaba un clima de excitación único y uno solo podía pedir más y más. Pero en esta ocasión se apoyaron demasiado en esta herramienta y resulta agotador, todos se mueven de la misma forma frenética constantemente sin aportar nada a la comedia.

Con respecto a la trama, el mensaje termina siendo el mismo que el de las dos anteriores: Los monstruos y los humanos pueden convivir en armonía, que seamos diferentes no significa que seamos enemigos. A esta altura termina siendo repetitivo y la historia que acompaña esta moraleja no es tan emocionante ni graciosa.

Para mi siempre es motivo de celebración ver en la pantalla grande a los icónicos monstruos que popularizó Universal en los años 30, pero mientras miraba “Hotel Transilvania 3: Unas vacaciones monstruosas” solo podía pensar “¿cuándo termina?” y en lo bien que la había pasado viendo las entregas previas.

Firma: Malena Tonelli