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16:28h. Lunes, 21 de Agosto de 2017

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El 23,3% de los puestos parlamentarios son representados por mujeres

La investigación de la UIP no detalla los datos de Argentina, pero el dato sí fue cuantificado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec): desde la implementación de la ley de cupo en 1991, que establece que al menos un 30% de las listas sean conformadas por mujeres, la representación de legisladoras en la Cámara de Diputados pasó del 6% al 34% el año pasado, mientras que en el Senado aumentó de un 8% al 40%.

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El porcentaje de mujeres en los distintos parlamentos o congresos del mundo aumentó del 16,8% en 2006 al 23,3% en 2016, lo que muestra un incremento sostenido aunque lento en la representación femenina que lidera América, continente con el mayor promedio de legisladoras. Argentina tiene cifras más inclusivas que la región en Diputados y Senadores, pero los números reflejan el acceso y no la participación, con un patriarcado todavía marcado al interior de la división de trabajo en las Cámaras.

En 1995 sólo un 11,3% de los puestos parlamentarios en el mundo eran ocupados por mujeres; la cifra se elevó a 16,8% en 2006; 22,6% en 2015; y 23,3% el año pasado, de acuerdo al trabajo presentado la Unión Interparlamentaria (UIP) publicado este martes al celebrarse mañana el Día Internacional de la Mujer.

En detalle, según los datos recientes, en 68 cámaras del mundo, al menos 30% de los asientos eran representados por mujeres, en otras 44 ese número baja a solo el 10% y en cinco directamente no hay legisladoras.
El ligero aumento en la cifra de parlamentarias contrasta con el ritmo más elevado de avance en el caso de las mujeres que presiden un parlamento, que alcanzó una cifra histórica, con 53 de las 273 cámaras existentes.
América es el continente con mayor porcentaje de mujeres legisladoras (28,1%, o sea, un 4,8% por arriba del promedio mundial) y además es el que más parlamentarias incorporó si se comparan las cifras actuales con las de 1995 cuando el 12,7% de los escaños eran representados por legisladoras.

La investigación de la UIP no detalla los datos de Argentina, pero el dato sí fue cuantificado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec): desde la implementación de la ley de cupo en 1991, que establece que al menos un 30% de las listas sean conformadas por mujeres, la representación de legisladoras en la Cámara de Diputados pasó del 6% al 34% el año pasado, mientras que en el Senado aumentó de un 8% al 40%.

“Con el cupo se registró un incremento muy rápido de las mujeres, lo que fue positivo, pero con el paso de los años hoy está operando más como un techo”, explicó a Télam Soledad Zárate, coordinadora del Programa de Instituciones Políticas del Cippec y destacó el avance que implica la ley de paridad de género que eleva a 50% la representación de las mujeres en las listas y la obligación que se sitúen de forma intercalada para que ellas no queden en el fondo de “listas sábanas”.

Esa ley en realidad es todavía un proyecto que por una descoordinación en el Congreso tiene media sanción en el Senado y otra media sanción en Diputados, pero como parte de una consideración incluida en el debate (no estaba en el proyecto del Ejecutivo) de la iniciativa de Reforma Electoral. O sea, tiene dos medias sanciones por normativas diferentes. No siempre dos mitades dan uno.

“Es un avance pero no sé si va a poder obtener sanción para este año electoral, por lo que las listas de las legislativas se van a construir con la ley de cupo”, lamentó Zárate.
 


La coordinador del Cippec igualmente instó a analizar los números porque “no se trata solamente que las mujeres tengan mejores condiciones al acceso a los cargos políticos, sino también en permanecer y hacer el trabajo en condición de igualdad en la división de trabajo al interior de las Cámaras”.

“Las comisiones más importantes son todavía presididas por hombres y formadas mayoritariamente por hombres, aún cuando las mujeres tengan mayor capacitación y carrera en el tema, o el presidente de la Cámara de Diputados siempre fue un hombre desde el regreso de la democracia hasta la fecha”, ejemplificó.

A nivel del Poder Ejecutivo Nacional, aunque el 50% de los trabajadores son mujeres, ellas tienen sólo el 22% de los cargos de conducción política en el gabinete de Mauricio Macri, el mismo porcentaje que ocuparon en el gabinete de Cristina Fernández de Kirchner.
 

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Chequeado ✔@Chequeado

Las mujeres ocupan el 22% de los cargos políticos del Ejecutivo. http://bit.ly/23Wr1m0  Por @agusvalsan de @CIPPEC.

17:39 - 17 Mayo 2016


Además, hay únicamente 5 gobernadoras entre las 23 provincias. Pero un dato que refleja el patriarcado político es que solamente hay 4 intendentes entre los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires.

“A nivel municipal en la actual composición rige el cupo en los cargos electivos de cuerpos colegiados bonaerenses (la paridad es ley desde octubre del año pasado) pero no para cargos ejecutivos, por lo que la representación de intendentes mujeres es mínima”, explicó Zárate. Esto se agudiza en el Gran Buenos Aires con los ´barones del conurbano´, que se puede escribir con “b” o con “v” (Verónica Magario en La Matanza es la excepción).

Volviendo al planiferio y al informe de la UIP, la menor disparidad de género se encuentra Islandia, donde el 47,6% de los escaños del Alþingi (el Parlamento nacional) están en manos de mujeres. Se trata del país que en 1975 eligió a la primera presidenta electa democráticamente en el mundo: Vigdis Finnbogadottir (aunque 15 años antes y en Sri Lanka, Sirimavo Bandaranaike, fue la primera mujer en el mundo en asumir el cargo de primer ministro de un país).

Pero sorprendentemente, el mayor avance de las mujeres en los parlamentos tuvo lugar en algunos estados insulares del Pacífico como Palaos o Samoa, no conocidos precisamente por su inclusión de género, donde el promedio de legisladoras pasó del 15,8% en 2015 a 17,4% en un año.

Casi a modo de conclusión, el trabajo destacó que "los comportamientos misóginos y sexistas atraviesan las esferas públicas y privadas cuando las mujeres reivindican su espacio político, lo que revela el grado en que las mujeres tienen que seguir luchando cada día para que se les reconozca su legitimidad como actores políticos".