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22:29h. Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

@MIMAMULTIMEDIOS

Santiago Maldonado: ¿verdades o deseos?

El camino hacia las elecciones legislativas se torció. La desaparición de Santiago Maldonado era un tema todavía de tapa pero las indagatorias a ex funcionarios por el supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA y los nuevos intentos por quitarle los fueros a Julio De Vido eran los asuntos que cobraban fuerza al inicio de la semana. Esa agenda se quebró. El hallazgo del cuerpo en el río Chubut detuvo el rumbo de los acontecimientos y conmocionó al país.

Maldonado
Maldonado

La autopsia reveló un dato clave: el cuerpo no tiene síntomas de violencia, ni disparos ni golpes. "Se pudo determinar que no hubo lesiones en el cuerpo. Todos los peritos estuvieron de acuerdo en concluir sobre ello", sentenció el juez del caso, Gustavo Lleral. El magistrado aclaró que la causa de la muerte no se conocerá de forma definitiva hasta dentro de dos semanas. Para muchos, el ahogamiento cobra fuerza porque Santiago no sabía nadar. Lo raro es que el lago no es caudaloso. Tiene sólo 1,60 centímetros de profundidad con pozos de 3 metros. La temperatura allí es de 5 grados o menos.
La familia de Maldonado no duda de que Gendarmería fue quien desapareció al joven. Gran parte de la población coincide con esto y varios se animan a deslizar que Macri y Clarín son los responsables, primero del asesinato y después del encubrimiento. Tienen el argumento de que el operativo para despejar el corte de la Ruta 40 aquel 1 de agosto fue realizado por Gendarmería. Pero la hipótesis de que también fue Gendarmería quien plantó el cuerpo -nadie duda que fue plantado- tiene poco asidero. ¿Por qué plantarían el cadáver a cuatro días de las elecciones? ¿Gendarmería le tiró el cuerpo a Macri? ¿Y si no lo plantó Gendarmería? No hay respuestas, aún, para estas preguntas. Lo que hay es imaginación y deseo.
Análisis
Las investigaciones sobre casos tan delicados donde se involucra la vida de seres humanos merece el irrestricto respeto a las pruebas. El sentido común y la racionalidad deberían primar el comportamiento de los ciudadanos y principalmente de las autoridades en momentos como este.
Los datos son la clave. Mueven las hipótesis para un lado o para el otro. Las pruebas limitan el margen de especulación. Sin embargo, la imaginación humana no tiene límites. Despreciar la 'información' en estos casos deriva en las famosas teorías conspirativas, tan amada por los argentinos. Creer lo que tengo ganas de creer con independencia de lo que digan los peritos. La ideología juega un papel relevante. Cada individuo construye en su cabeza historias que, inevitablemente, tienen de fondo una expresión de deseo inoxidable. Pero, ¿Qué es la ideología? Un conjunto de ideas arraigadas por conocimientos pasados que caracteriza al individuo. Pero el individuo no vive solo. Y como señalaría el sociólogo Ervin Goffman, el hombre construye su subjetividad en la interacción de interpretación con otros hombres. El economista austríacio Ludwing Von Mises afirmaba: "Nadie puede escapar a la influencia de una ideología dominante".
La explicación es simple. El inicio de teorías personales sin analizar datos esenciales es una inclinación casi que innata y en donde el clima de ideas es determinante. ¿Por qué en la sociedad se despierta un sentimiento tan efusivo por el caso Maldonado y no por las desapariciones,  violaciones o asesinatos causados todos los días por la inseguridad? Porque precisamente acá hay una fuerza de seguridad interviniendo y eso moviliza a los individuos en su atmósfera subjetiva. El clima de ideas direcciona la palabra ‘desaparecido’ a que muchos sientan escalofríos. Trae recuerdos trágicos y se lo relaciona con los  violentos años de la década del 70'. Apelando al sentido común y la racionalidad, la pregunta más profunda ahora es una sola ¿Cómo murió Maldonado y, si lo mataron, quién fue? Pero para muchos eso no importa, porque el argentino ya formuló su historia en base a sus propias ideas.