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18:18h. Martes, 22 de Mayo de 2018

@MIMAMULTIMEDIOS

Ley de Paridad de Género

Entrevista a Alisa Zinóvievna Rosenbaum, más conocida como Ayn Rand (1905-1982), una filósofa y novelista estadounidense.

La Cámara de Diputados en Argentina aprobó esta semana la Ley de Paridad de Género con abrumadora mayoría: 168 votos a favor, cuatro en contra y una sola abstención. La ley amplía del 30 al 50% la representación de mujeres en los cargos nacionales electivos (diputados y senadores) teniendo que figurar de manera intercalada un candidato de cada sexo. A su vez, el proyecto incorpora la igualdad de género a nivel partidario, aunque en este caso no será obligatorio intercalar postulantes, sino que las listas deberán completarse con un 50 por ciento de representantes de cada sexo.
La ley forma parte de la Iniciativa de Paridad de Género, una plataforma gubernamental apoyada por organismos internacionales, que busca aumentar la participación de mujeres en la economía, reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres y promover la participación de mujeres en puestos de liderazgo a través de la promoción de acciones y políticas.
Al respecto conversé con Alisa Zinóvievna Rosenbaum, más conocida como Ayn Rand (1905-1982), una filósofa y novelista estadounidense. Atea y de origen ruso, alcanzó la fama por sus libros súper vendidos El manantial y La rebelión de Atlas. Este último fue el más leído del siglo XX en EEUU después de la Biblia. También es reconocida por haber desarrollado un sistema filosófico nuevo, que ella misma denominó como Objetivismo. La consulté porque en varias entrevistas le preguntaron qué opinaba sobre el feminismo, y como con todas sus ideas, abrió la polémica.
-¿Cuáles son los principios básicos del Objetivismo?
-Primero, el individuo debe guiarse exclusivamente por la razón, que es la facultad que identifica el material proporcionado por los sentidos. La razón es la única herramienta de conocimiento del hombre. Otro principio básico es que cada persona tiene derecho a existir por sí mismo y no debe sacrificarse a sí mismo por otros, ni sacrificar a otros por él.
-Suena bastante egoísta.
-Se llama "interés propio racional".
-Uno de sus libros se titula La Virtud del Egoísmo. Analizando sus escritos deduzco que usted no está muy de acuerdo que el Gobierno ayude a los pobres ¿No?
-¿Usted quiere ayudar a los pobres?
-Por supuesto que sí.
-Entonces vaya y hágalo. No espere a que el Gobierno, que consigue el dinero por la fuerza, lo haga. Simplemente ve y ayuda a la gente que quieras ayudar. Yo estaría totalmente a favor de una red solidaria con contribuciones voluntarias.
-La base del Objetivismo es la razón. ¿Y qué hay de la fe?
-Es precisamente lo opuesto a la razón.
-Ósea que no cree en Dios.
-No. No apruebo ninguna religión.
-¿Por qué?
-Porque es mística, está basada en la fe, no en la razón y los hechos.
-Bueno... Para usted, pero no para los otros. Si quiero adorar a un Dios ¿Cuál es el problema?
-Ninguno. Jamás se lo impediría ni sacaría una ley para prohibirlo, es su derecho creer en lo que quiera. Pero no tengo por qué aprobarlo.
-Creo que usted no es lo suficientemente inteligente para saber que Dios no existe.
-Sí lo soy. Y todo el mundo lo es. No se necesita demasiada inteligencia. Usted no le puede pedir a nadie que demuestre un negativo. Si existe un Dios y lo demuestra, perfecto. Pero yo sé que no existe ¿Por qué? Porque no se me ha dado ninguna evidencia racional.
-Ok. Volviendo al eje del artículo. ¿Qué diría su filosofía sobre la Ley de Paridad de Género que extendió Argentina en el Parlamento?
-Injusta, innecesaria y discriminatoria. Esos son privilegios. No elimina las diferencias, las cristaliza.
-¿No cree que hay medios inhibidores de una cultura machista que le son impuestos a las mujeres?
-Si las mujeres piensan que hay un prejuicio contra ellas, lo corriges divulgando la idea correcta, que las mujeres no son intelectualmente inferiores a los hombres.
-Pero eso es lo que hace el feminismo. Las educa, las levanta.
-No. Ellas están pidiendo poder al Gobierno, y van por ahí quitándole el trabajo a los hombres porque se tiene que tener una cierta cantidad de mujeres.
-Pero a las mujeres no se las dejó trabajar en el pasado.
-Asumamos que las mujeres han sido tratadas de forma injusta, no se debe luchar contra la maldad adoptándola y practicándola.
- ¿Y qué tienen que hacer entonces?
-Deberían ejercer cualquier profesión que hayan elegido y luchar por sus carreras de la misma forma que lo hacen los hombres.
Luego pueden mostrar su capacidad. Y si alguien tiene prejuicios y no las contrata, el empleador inteligente lo hará.
-¿Usted lucharía por cualquier cosa?
-Cómo cree que llegué aquí.
-Querida Ayn, muchas gracias.