Buscar
19:12h. Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

@mimamultimedios

EL PAÍS POST-ABORTO

Es más redituable la venta de pañuelos con colores, antes que enfocarse de lleno y con profundidad en las cosas que se anteponen al aborto. 

El país post-parto
El país post-parto

Es muy difícil poder meterse en un tema tan complejo sin caer en la famosa Grieta, ya que todo se basa en elegir una vereda. Es imposible sentarse en el rincón de ‘estoy a favor de que se realice en casos especiales como la violación y…’, porque los militantes no lo ameritan.
En mi caso particular, se me hace indeterminable la defensa de una postura, por el hecho de lo delicado que resulta tratarlo. Además, aún falta que se oiga lo que tiene para decir el Senado. Ojalá que sea tratado como tal. 
La realidad ha dejado muy en claro que no somos capaces de ver lo real y lo ficticio. Por ende, este debate se torna en algo peligroso para nuestra sociedad. Estamos acostumbrados a ponerle colores, sea verde o violeta. 
A su vez, se entremezcla lo ideológico con lo moral y demás.
Por ejemplo, es cómico ver al Partido de Izquierda y los Trabajadores defendiendo al #AbortoLegalYa, cuando se manifestaban totalmente en contra hace unos 10 años. Es tan comparable con el hecho de Carlos Saúl Menem y su saludo Peronista.
Se entiende, al por mayor y de sobra, que lo más redituable es el consenso con el Feminazismo. Al igual que sucedió, en su momento, con las tomas de colegios, el fomento a la militancia universitaria y hasta con los jubilados. 
Actualmente, los referentes Socialistas y demás sectores del Comunismo han logrado entender e incursionar en el mercado capitalista de los votos. Sin embargo, da muchísima lástima que la sociedad deba ver tal atrocidad sin compañía de pochoclos y gaseosa. 
Poco se discute el foco de prevención para no tener que desembarcar en una tomada de pelos. Aportar todos los conocimientos necesarios y una educación que sea a rajatabla, los cuales indiquen de qué tratan los cuidados y la educación sexual.
Jamás se escuchó a alguien hablar de cuáles son las herramientas sin cargo que ofrecen los gobiernos para evitar, para que cualquiera decida en qué momento comenzar a ser padres o no. Sin embargo, es mucho más cool y revolucionario cambiar las letras A y O por la E.
Es más redituable la venta de pañuelos con colores, antes que enfocarse de lleno y con profundidad en las cosas que se anteponen al aborto.