Buscar
18:57h. Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

@mimamutimedios

ARGENTINA NO DA PARA MAS

No es un hecho de que el país está fundido y no da para más. Nadie lo quiere, ni quiso, escuchar, aunque ya es la hora de entrar en la realidad. 

 

Argentina no da para más
Argentina no da para más

El asesor presidencial, Jaime Durán Barba, no tuvo mejor idea que aconsejarle al Presidente de la Nación, Mauricio Macri, de que no le bajara el ánimo al pueblo argentino. Sin embargo, la situación no dio a vasto y terminó dándole la derecha a la oposición.
Desde un primer momento, el máximo mandatario debió dirigirse en su primer discurso a la gente e indicarle que el país estaba casi al mismo nivel que Angola, el deplorable estado de la educación, la falta reservas, el incremento de deuda interna exponencial, la malaria de la salubridad, el incontrolable mecanismo de la seguridad, la infección en la justicia, el saqueo a las fuerzas armadas y demás. Ello erra el camino correcto. 
Tan solo se pretendió publicar un informe denominado El Estado del Estado, el cual ningún miembro de la sociedad se dignó a leer. Ni siquiera los propios funcionaros del gobierno.
En la actualidad, no tenemos reservas, ya que en su totalidad son prestadas. Son dólares no genuinos pertenecientes a Lebacs, bonos y créditos expresamente pedidos por los K. Estos no se incrustaron en la economía argentina por importaciones, más bien son financiados, los cuales podrían migrar en cualquier momento.
En resumen, como consecuencia de la buena o mediana relación de Macri con el exterior, el país por el momento tiene vastos ‘manotazos de ahogado’ a buen pie. Aunque, la sociedad debe encaminarse y pensar en cómo se tiene que dirigir la demanda. Ya que, el crecimiento de la venta de autos y, hasta hace muy poco, de plasmas, demuestra la mala administración argenta. 
Hay que enfocarse en el concepto de que se está ‘viviendo de prestado’. 
Por otro lado, la oposición se encarga de llenar el camino de fango, con tal de impedir que el gobierno pueda caminar. Nadie aconseja que se aparten de la vía, pero que sí dejen en paz al oficialismo. 
Si la moneda estuviera al revés, pues los resultados serían peores, ya que el Peronismo jamás tuvo imagen positiva en el exterior. Cristina Fernández, en su turno presidencial, se encargó particularmente de destrozarlo sin sentido alguno.
Además, vale subrayar que la corrida actual, en parte, es expresa culpa del Massismo y su teoría de la renta financiera (aceptado por Cambiemos). Eso terminó costando alrededor de 4 mil millones de dólares.
En el momento que se utilizó el dinero de los jubilados para poder financiar planes sociales y el Fútbol Para Todos, a nadie le importó. Luego, cuando nadie le extendió la mano al campo, jamás se le prestó atención a los que se manifestaron para pedir por ello. Después, en el instante que se pagaban bajos costos por la energía, mientras se la explotaba, todos disfrutaron entre risas. 
No hace falta aclarar el ocultamiento, por parte del gobierno anterior, de los fallecidos como consecuencia de las inundaciones originadas mediante deplorables obras estatales. Nadie salió a hablar cuando la corrupción descarriló trenes y generó más muertos. 
Ahora bien, justamente en el cambio de paradigma, a la sociedad les estimula el aire de retorno. Comenzó a importar, de repente, las pymes, el dólar, la pobreza y la desocupación. Antes no. 
Argentina no da para más.