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02:35h. Jueves, 19 de Octubre de 2017

@MIMAMULTIMEDIOS

TESTIGO banda de rock

La movida de la música under está incrementando su nivel.

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ROCK
La movida de la música under está incrementando su nivel. Cada vez hay más bandas que impulsan este movimiento, dejando de lado la vergüenza para soñar en grande. Es el momento en el que el artista debe mostrarse de una manera auténtica y aprovechar al máximo las oportunidades para mostrarse, pero también, afrontar las dificultades que se presenten. Este tipo de música se caracteriza por tratar de ser diferente al resto. “Testigo” es el nombre del grupo cordobés que se creó en 2012, y está conformado por Pablo Montoya (voz y guitarra), Marcelo Matos (bajo y coros), y Benjamín Ledesma (batería y coros). Actualmente, se encuentran haciendo una gira por el interior del país, y su melodía se basa en rock/pop. Las canciones de “Maquinal”, álbum que salió a la luz el año pasado, son el epicentro de todos los recitales que están dando.
¿Cómo empieza Testigo?
(Montoya) Benja y yo somos primos, venimos de diferentes proyectos, y en el 2011 aproximadamente empezamos a planear esto y a grabar un disco. Se fueron dando presentaciones y salimos a tocar. Queríamos hacer algo más profesional.
¿Cuándo se dieron cuenta que podían crecer?
(Montoya) Nosotros estuvimos en un festival en Córdoba con “Los Tequis”, y nos aconsejaron y nos brindaron cierta data que para nosotros fue importante: el hecho de poder buscar un productor que, en lo posible, tenga experiencia, y sobre todo que haya trabajado con Gustavo Santaolalla. Entre las opciones nos nombró a Pepe Céspedes, de Bersuit, Eduardo Schmidt, de Árbol, y varios más. A través de eso nos replanteamos hacer un disco nuevo con un productor para trabajar de otra forma, y eso fue un quiebre para nosotros.
¿Hubo una madurez entre el primer disco que tienen y este último?
(Montoya) Obviamente, porque hubo un productor y fue Edu Schmidt. Trabajar y pre-producir de otra forma nos cambió. Todo esto lo hicimos por videollamada por Skype con él porque nosotros estábamos viviendo en Córdoba y él en Caballito.
¿Cómo es la forma profesional de llevar a cabo este proyecto de parte del productor?
(Montoya) Es muy exigente. Al principio fue raro porque tiene un carácter particular y si no lo entendes, te cae mal y choca. Él te dice “eso está mal”, y nosotros tenemos que hacer todo de nuevo.
(Matos) Si, nos dijo que toquemos un tema, lo hicimos y escuché “ese bajo no va, vos hace otra cosa” y te das cuenta de que el tipo es así. No a todos nos gusta que nos digan eso, pero el productor es el que te encamina.
(Moyano) Tenemos una gran amistad con él, nos ayudó muchísimo. Hubo que confiar en él, es como el director técnico en el fútbol.
¿En Córdoba se está laburando el rock?
(Montoya) Si, de hecho, nosotros venimos de una camada de bandas como “4 al Hilo”, por ejemplo, que son amigos nuestros, “Los Mentidores”, y otras que se están profesionalizando tanto en las grabaciones de sus discos como en los shows. El Cosquín Rock se está expandiendo a otros países, también está el Córdoba Rockea que es un festival que convoca a 200 bandas cordobesas y con un nivel alto.
¿Qué otras actividades hacen además del trabajo en esta banda?
(Montoya) En mi caso soy comerciante, pero siempre hice música, yo lo puedo hacer pese a tener otras ocupaciones.
(Ledesma) Está bueno tener otras actividades vinculadas al arte y a la música, no solo salir a tocar, sino como productor porque producimos algunas bandas, y ahora yo estoy incursionando en las filmaciones como director, o me llaman para cesionista, entonces si bien estamos siempre con Testigo, hay otras cosas.
¿Cómo surgió “Maquinal”?
(Montoya) Este disco estuvo guardado durante casi ocho meses, por un tema de la editorial. Teníamos la posibilidad de que sea editado por Sony Music, entonces lo ‘escondimos’ en el 2015, pero lo lanzamos en 2016. Fue muy loco porque ya lo habíamos grabado, queríamos salir a tocar y no podíamos porque sino quemábamos todo. Entonces lo que hicimos, fue llamar al productor (Schmidt) y Edu nos dijo “necesito que me traigan mínimo 20 canciones”, y nos pusimos los tres a hacerlas en un mes, y si bien hay compositores que las hacen en 15 minutos, a nosotros nos cuesta.
¿Y fue un sacrificio?
(Montoya) Nos juntábamos dos o tres horas por día, cada uno tenía sus ideas, y las plasmábamos en el ensayo. Lo bueno es que nos llevamos muy bien y nos entendemos rápido. Los egos están bien controlados y somos prácticos. De las 20 canciones, Edu eligió 8, nos dijo que había que hacer dos más. Hicimos una preproducción de cuatro meses, y después vinimos acá y grabamos el disco en una semana en dos estudios diferentes, por lo que terminábamos de noche. A Edu lo conocíamos por Skype, pero nunca habíamos hablado cara a cara
¿Cómo es la inserción con la gente y con los lugares en dónde tocan?
(Montoya) Cuando empezamos a tocar las primeras veces, fueron en bares. A la gente le gustaban los covers y nosotros tocábamos canciones de Cerati, Los Piojos, Catupecu Machu, sumado a nuestras canciones. Uno siempre tiene conexión visual y se ve el que está embolado, enfiestado, el borracho, el que está parado y ves que agita la cabeza, el que se sabe los temas, y eso se analiza y se estudia el momento para saber cuánta gente fue, luego te acercas a la gente e interactuas, le vendes un disco. De repente, puede haber un lugar en el que no caíste bien y eso hay que asumirlo.
¿Es importante que las bandas del interior se animen a mostrar su arte?
(Matos) Si. Siempre nos escriben y preguntan cómo haces para sostener una banda, dónde pueden grabar, ensayar o filmar, porque la realidad es que muchas bandas tienen limitaciones. A los 18 años no tenes el bajo que queres, por ejemplo, pero tenes todas las ganas. Lo que los anima es decirles que no dejen sus sueños porque esto es una pasión.
(Montoya) También les decimos que se interioricen, que vayan a ver a otras bandas por más que no sea amiga, ver cómo trabajan.
¿Cuáles son sus objetivos a futuro?
(Montoya) El año que viene ya tenemos casi todo organizado. El primer semestre va a ser de gira, y el segundo semestre con otro lanzamiento. Lo que queremos es que nuestras canciones sean parte del rock nacional, y que nuestras historias se conecten con la gente. Es un trabajo largo, y hay que tener paciencia.
¿Cómo es su agenda de acá a fin de año?
(Montoya) Vamos a Córdoba a un festival, para Neuquén y Río Negro. Y cerramos el año con un video.
¿Se puede decir que están en su mejor momento?
(Montoya) Nosotros creemos que siempre hay más. Tratamos de que sea siempre nuestro mejor momento, aunque a veces uno tenga problemas. Si lo vivimos como el mejor momento cada día, la vamos a pasar bien.