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17:35h. Lunes, 18 de Diciembre de 2017

Cristina Fernández de Kirchner ¿dió una entrevista?

 La audacia puede ser una virtud carismática ante la cámara, pero no cuando queda al descubierto una manipulación psicópata que es hasta capaz de seguir mintiendo sobre el asunto que más supone defender; la mismísima pobreza

CFK Novaresio
CFK Novaresio

En su administración, Cristina Fernández de Kirchner nunca otorgó entrevistas a un medio opositor -y muy pocas a los medios afines-. De hecho, en su relanzamiento de campaña, tras conocerse su triunfo en las primarias de Buenos Aires por 20.000 votos, ponderó con énfasis haber ganado "sin pisar ningún estudio de televisión". Pero su decisión cambió. Con el fin de ganar definitivamente en las legislativas de octubre eligió dar entrevistas a periodistas no afines. El primero de ellos fue Luis Novaresio, en el portal web Infobae, donde quedó expuesto ante todo el potencial psicótico de la ex presidenta; especialista en enredar al otro y simultáneamente desenvolverse en su versión deformada de la realidad.
La protección contra toda acusación fue siempre la misma: “Es un disparate”. Novaresio insistió sobre las causas de corrupción que la invaden, inicialmente enfocando la entrevista a la denuncia del fiscal muerto Alberto Nisman. La retrucada no fue nueva. “Acusarme de traición a la Patria forma parte de una persecución judicial, por lo mismo fueron acusados Perón y Evita”. Es una comparación que no puede evitar cuando se refiere a la ‘persecución judicial’. Deslizó suavemente también que esa persecución es regional, llevada a cabo en conjunto con los medios hegemónicos de comunicación, lo que consolida como el famoso argumento estratosférico del complejo de víctima (nuestros males son culpa de otro). Todo enarbolado en una misma atmósfera de psicopatía.
Una detenida observación del reportaje vislumbra las formas ocultas de manipulación. La respuesta para minimizar la posibilidad de repregunta parece una estrategia burda, pero no lo es. Las largas lagunas como contrapartida a las consignas concretas que hacía Novaresio evidenciaban un visible desvío del tema, que casi siempre concluía en críticas al Gobierno de Mauricio Macri por sus supuestos problemas de fortaleza democrática.
"Estado de derecho no hay en toda América Latina. En México asesinaron a 44 periodistas. En Brasil veo el juicio político a Dilma Russeff. En Venezuela hay presos políticos. Acá también. ¿Acá no? ¿Te parece, Luis, que acá no hay presos políticos? ¿Y Milagro Sala?". Novaresio había preguntado si en Venezuela había Estado de derecho y terminaron cruzándose sobre Milagro Sala. Un simple ejemplo exhibe que Cristina manejó el reportaje de principio a fin. Respondiendo lo poco que le convenía, esquivando lo que le perjudicaba, direccionando los temas hacia su terreno de ventaja y hasta dirigiendo al entrevistador a situaciones que ni figuraban en su espectro de consultas. “Ustedes los periodistas se creen el centro del universo”, se animó a decirle Cristina, en su apogeo de narcisismo.
De arranque las señales demostraron el trámite de la entrevista. "Decime Cristina", le pidió a Novaresio cuando este la llamó doctora en el saludo inicial. En la segunda frase ya cedió ante el pedido expresidencial y de ahí en más perdió en todos los campos de debate. Parece absurdo. Rebuscado. Pero así transitó el montaje durante casi dos horas en vivo, con Cristina desnudando las debilidades del otro constantemente. Tal vez, este habilidoso manejo frente a la cámara pueda lograr ese impulso político que pretende; de no ser que sus contenidos lingüísticos terminan irritando por completo a cualquier ser humano decente.
Novaresio hizo lo que pudo, trató de volver varias veces, sin éxito, a los temas que planteó desde un primer momento. No lo logró. Y terminó cediendo su espacio a la distorsionada realidad ajena. Tampoco insistió sobre la pobreza, el tema más delicado de todos. Se tocó al pasar, en el momento que ella desacreditó los dichos de Aníbal Fernández acerca de que había menos pobres que Alemania. ¿Usted nos dijo la verdad cuando anunció que teníamos menos del 5% de pobres? No. Novaresio no realizó esa pregunta tan sensible como demandada, probablemente, hasta de sus más fieles. "Soy más audaz que vos", le arrojó Cristina al final de la nota con tono de humor. Y probablemente sea cierto.