Buscar
19:36h. Domingo, 16 de Diciembre de 2018

@mimamultimedios

LA SELECCIÓN Y LA POLÍTICA

No es para nada nuevo el hecho de que, en Argentina, la política y el fútbol están estrechamente relacionados. Sin embargo, dicha distinción, tan solo se mantiene en regla si la pelota rueda. Poco se denota lo que hay detrás.

La Selección y la política
La Selección y la política

En la actualidad, ello se ha dado a conocer tras las repercusiones por amenazas de palestinos contra la Selección Argentina por intentar dar con un amistoso frente al combinado de Israel, en Jerusalén. Los predios de Teddy Kollek se vieron envueltos en amenazas con sabor terrorista, a tal punto que tan solo habría oportunidad de verse las caras en el Mundial de Fútbol. 
Los brotes de mal humor entre la integridad de la Albiceleste y el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, se han quedado una vez más desnudos ante la exposición. En este caso, por el posicionamiento ante el conflicto de guerra entre Palestina e Israel. 
Todo se dio origen, en su momento, con las expresiones por parte de Jorge Sampaoli, actual entrenador del seleccionado, en relación a la ‘desaparición de Santiago Maldonado’. Si bien este no tuvo el aval del capitán, Lionel Messi, pero pudo tener su vocero primero en Nahuel Guzmán, tercer portero de milagro.
Las idas y vueltas no se hicieron esperar, con apariciones estelares del Pelado en recitales de bandas musicales ligadas al Kirchnerismo. En más de una ocasión, con remeras plagas de inscripciones que reflejaban descontentos con el gobierno nacional. 
A tal punto llegó, que hasta se habló de una posible grieta dentro del vestuario. La política y sus  malestares no se hicieron esperar. Mayor aún el hecho del oficialismo contra los representantes nacionales. 
Además, en más de una ocasión, se lo ha visto al astro argentino reiterar que sería imposible verlo dentro de un estadio argentino vistiendo pilcha de conjunto local (Newell´s según se entiende a su fanatismo). Como consecuencia de la inseguridad que rodea a Argentina, como si derivado de la actualidad se tratase.
Cabe subrayar que Macri no escatimó en despedirlos y elogiarlos, aunque Sampaoli intentó no mediar palabras. Por lo contrario, Messi le compartió sonrisas y algún que otro gesto de buena onda.
Si bien pareciera difícil afirmar que ambas partes son complicadas de fusionar, no se debe dejar de lado que están bastante emparentadas.