Buscar
02:36h. Jueves, 19 de Octubre de 2017

@MIMAMULTIMEDIOS

FIRME AQUÍ, JAVIER

Llegó a la pantalla grande una coproducción Argentino - Española que emana a borbotones humor ácido y aborda, con una visión muy definida, la situación laboral en Argentina, haciendo hincapié en el desempleo y los despidos en el sector privado.

FotoXAle LEIKIS
FotoXAle LEIKIS

“Retiro Voluntario”, una película protagonizada por Imanol Arias, quien interpreta a Javier, un ejecutivo extranjero en una empresa multinacional con sede en la Argentina, y Darío Grandinetti, un hombre con métodos poco ortodoxos que busca ganarse la vida, todo bajo la dirección y producción de Lucas Figueroa.

La película comienza con una situación rutinaria: Grandinetti le pregunta a los oficinistas cómo llegar a una calle en concreto en pleno microcentro, porque se dirigía a una importante entrevista laboral. En un intento de evadir la situación y gracias a su desconocimiento de las calles de Buenos Aires, Arias le contesta erróneamente.

La situación dispara toda una persecución en la que Grandinetti se convierte en la peor pesadilla para Arias porque le reclama el dinero que aparentemente le iban a pagar en el trabajo al que nunca se pudo presentar. Sin embargo, éste último, a pesar de que es un hombre adinerado, se niega porque la empresa para la cual trabaja está atravesando una crisis de reducción de personal.

A lo largo de la película, Javier acrecienta su desagrado por aquel hombre misterioso, y se da una suerte de escena de Leonardo Sbaraglia en Relatos Salvajes, con la diferencia de que la ira que le brota desde adentro no tiene la voluntad de matar.Sin duda, los personajes secundarios condimentan con cierto “perspicacia” humorística cada escena, y le otorgan unicidad a cada secuencia narrativa.

En primer lugar, el jefe de seguridad interpretado por Luis Luque junto con su empleado a cargo, se llevan la mención destacada, ya que la falsa torpeza y sus mentes fácilmente corruptibles alimentan el desarrollo de la historia, llevándose varias carcajadas del público.

Otras participaciones menores que cabe destacar son las de Juan Grandinetti, que tanto en la ficción como en la realidad es el hijo de Darío, y la del ex-boxeador Jorge “Locomotora” Castro, quien además charló unos minutos con Mima Multimedios contándonos su experiencia con la película.

Tal vez un desliz que tiene esta producción es la participación superflua de las mujeres y hasta cosificadora en una escena en concreto, donde aparecen dos mujeres representadas únicamente como dos pares de lolas.

También está muy presente el hecho de monotematizar la puteada argenta y, justamente, encasillar al argentino en un estereotipo demasiado obvio y hasta por momentos, exagerado, aspecto que también se ve en esa “españolidad”, pero que igualmente son parte del humor troncal de la película y que si se la mira entendiendo la chicana, no debería ofender realmente.

¿Es para reirse en la sala? Sí. ¿Es una comedia? Puede ser, o no realmente. Teniendo en cuenta toda la historia política y económica nacional junto con la actualidad, resulta complicado no sentar posición durante todo el largometraje, que durante aproximadamente una hora y media incita al espectador a empatizar con cada papel.